Las marcas que recuerdas
no llegaron solas. Se construyeron.
Tu competencia
también tiene un lunes.
El algoritmo cambia.
La estrategia siempre gana.
No vendes productos.
Vendes lo que la gente quiere creer.
Tu marca habla
aunque no estés publicando.
Los que dominan su nicho
no tuvieron suerte. Tuvieron sistema.